Protectores bucales: tipos

Tal y como os adelantamos en nuestro anterior post, hoy, desde Clínica Dental Miguel Ángel García Pérez e Hijos,  queremos hablaros de los protectores bucales, muy importantes en algunos deportes considerados de alto riesgo.

¿Cuándo se deben usar los protectores bucales?

  1. Cuando haya una predisposición a recibir traumatismos dentales.
  2. Cuando tengan unos dientes débiles.
  3. En caso de haber tenido reconstrucciones protésicas.
  4. O cuando se esté realizando un tratamiento de ortodoncia.

¿Cuántos tipos de protectores bucales existen?

Dependiendo de las condiciones de cada persona, los protectores bucales serán de un tipo o de otro, como os contamos a continuación.

  • Estándar. Son iguales para todos y, una vez los compras están listos para ser usados. Sin embargo, como las bocas no son iguales,  es complicado que encajen bien y sean cómodos. Es por ello que no son muy recomendables.
  • Semi-adaptables. Este tipo de férulas cuentan con la particularidad de que se fabrican con un material termoadaptable, es decir, que se va moldeando con el calor en función de la boca. De hecho, este tipo de protectores pueden ser una buena opción si la persona que se está sometiendo a un tratamiento de ortodoncia puesto que, cuando es así, la boca está en continuo cambio.
  • Fabricados a medida. Este último tipo son los que fabrica el dentista de forma personalizada mediante unos moldes tomados al paciente. Es por ello que son los mejores protectores bucales y también con los que el deportista obtiene los mayores beneficios. Se adaptan y ajustan perfectamente a la anatomía dental y maxilar, razón por la que son mucho más cómodos, no se caen, permanecen en la posición original y respetan la oclusión normal del paciente. Y, sobre todo, cumplen su función principal: proteger de manera efectiva los dientes y tejidos blandos de la persona que los lleva.

Ahora que conocéis los distintos tipos de protectores bucales, os recomendamos que, si practicáis deportes de riesgo de forma habitual, visitéis a vuestros odontólogos para saber qué protector bucal es mejor para vosotros.