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ATM y dolores de mandíbula

Desde Clínica Dental Miguel Ángel García Pérez e Hijos hoy os queremos hablaros de la ATM y de los dolores de mandíbula que podemos experimentar si tenemos algún problema con ella.

 

¿Qué es la ATM?

Esta articulación doble es la que permite los movimientos de mandíbula y está situada delante del oído y a cada lado de la cabeza. Los movimientos se crean por los cinco pares de músculos que la componen y, para todo aquel que lo desconozca, es la articulación que empleamos a menudo dado que es imprescindible a la hora de hablar, masticar, tragar o incluso bostezar.

Si la articulación funciona bien todo marcha sobre ruedas, pero si empezamos a tener alguna dificultad aparecen síntomas que están asociados y que son de gran trascendencia para nuestro día a día, razón por la que se deben corregir. 

 

¿Qué síntomas produce el dolor de mandíbula?

Los síntomas pueden ser muy diversos y pueden llegar a afectar hasta la espalda. Podemos tener los siguientes:

 

  • Dolor de cabeza, oído, cuello y espalda.
  • Dificultad para abrir la boca.
  • Dolor al comer, bostezar o incluso al hablar.
  • Notar que la mandíbula hace ruido.
  • Rechinamiento y apretamiento de los dientes, sobre todo cuando estamos durmiendo.

 

¿Qué hacer cuando notamos ruidos en el oído debido al dolor de mandíbula?

Si notamos estos ruidos, lo ideal es que nuestro especialista tenga conocimientos en ATM dado que dichos ruidos pueden ser significativos de que algo ocurre en la articulación razón por la que es preferible que solucionemos el problema lo antes posible y así prevenir daños mayores.

Y si no puedo abrir la boca del todo, ¿cuál es la causa exacta?

Cuando esto ocurre, las razones pueden ser dos:

  • Causa muscular: En este caso, los músculos están muy contraídos y no permiten que la boca pueda abrirse, haciendo que intentarlo sea bastante doloroso. Si esto os ocurre, no dudéis en acudir a un especialista en ATM y, probablemente, también al fisioterapeuta.
  • Causa articular: Se da aquí un problema en la articulación que lleva a pensar en la posibilidad de que los huesos que forman parte de ella no estén bien colocados. La solución sería ir, al igual que antes, a un especialista en ATM.

 

¿Por qué puede persistir el dolor de mandíbula?

El dolor de mandíbula no siempre tiene un único origen. En algunos pacientes aparece de forma puntual y desaparece en poco tiempo, mientras que en otros puede mantenerse durante semanas o convertirse en una molestia recurrente que afecta a actividades cotidianas como comer, hablar o bostezar.

Cuando el dolor persiste, es importante no limitarse a tratar únicamente la zona en la que se percibe. La articulación temporomandibular (ATM) forma parte de un sistema en el que intervienen los dientes, los músculos de la masticación, la mandíbula, la articulación y también estructuras de la región cervical.

Por este motivo, dos personas que describen un dolor aparentemente similar pueden necesitar valoraciones y tratamientos completamente diferentes.

Además, el dolor mandibular puede presentarse de formas muy distintas. Puede localizarse delante del oído, en la mejilla, en la zona de la mandíbula o extenderse hacia la sien, el cuello o determinadas zonas de la cabeza. En ocasiones, el paciente no identifica claramente la mandíbula como origen de la molestia.

Esta variedad de síntomas hace especialmente importante realizar una valoración individualizada de la ATM y del dolor orofacial antes de decidir qué tratamiento es el más adecuado.

 

La importancia de realizar un diagnóstico completo de la ATM

Uno de los aspectos fundamentales ante un problema de articulación temporomandibular es determinar qué estructuras están implicadas.

El diagnóstico comienza habitualmente con una entrevista clínica en la que se analiza cómo aparece el dolor, cuándo se produce, qué movimientos lo desencadenan y si existen factores que hacen que aumente o disminuya. También es necesario conocer la evolución de los síntomas y si existen episodios de bloqueo o limitación del movimiento.

Durante la exploración pueden valorarse aspectos como:

  • Movimiento de apertura y cierre de la boca.
  • Desviaciones o alteraciones de la trayectoria mandibular.
  • Dolor al realizar determinados movimientos.
  • Estado de la musculatura relacionada con la masticación.
  • Funcionamiento de ambas articulaciones temporomandibulares.
  • Relación entre los síntomas mandibulares y la región cervical.
  • Estado de los dientes y de la mordida.
  • Presencia de signos compatibles con sobrecarga del sistema masticatorio.

En determinados casos, la exploración clínica puede complementarse con pruebas de imagen. Dependiendo de lo que se sospeche, pueden utilizarse radiografías, tomografía computarizada o resonancia magnética, especialmente cuando es necesario estudiar con mayor detalle las estructuras óseas, el disco articular o los tejidos blandos.

Por tanto, no todas las personas con dolor de mandíbula necesitan las mismas pruebas. La elección depende de los síntomas y de los resultados obtenidos durante la valoración.

 

Dolor de mandíbula y dolor cervical: una relación que conviene valorar

La mandíbula y el cuello no funcionan como estructuras completamente independientes. Los músculos y las articulaciones que participan en la función mandibular están relacionados con otras estructuras de la cabeza y de la región cervical.

Por este motivo, determinados pacientes con problemas temporomandibulares pueden presentar también molestias en el cuello o cefaleas, mientras que en otros casos una alteración cervical puede contribuir a aumentar la percepción del dolor en la región craneofacial.

Esto es especialmente relevante cuando una persona lleva tiempo tratando únicamente el síntoma y la molestia vuelve a aparecer.

Un abordaje adecuado debe intentar determinar qué factores están contribuyendo al dolor, en lugar de centrarse exclusivamente en eliminar temporalmente la molestia.

En pacientes seleccionados puede ser necesaria la colaboración entre diferentes profesionales, especialmente cuando existen componentes musculares, articulares, dentales o cervicales que deben abordarse de forma coordinada. La propia Clínica Dental Miguel Ángel García señala la importancia de un enfoque multidisciplinar en los casos de disfunción temporomandibular y dolor orofacial.

 

¿Cuándo conviene consultar por dolor mandibular?

No todo dolor de mandíbula significa que exista una lesión importante. Sin embargo, existen determinadas situaciones en las que resulta recomendable solicitar una valoración profesional.

Conviene consultar cuando:

  • El dolor se mantiene o reaparece con frecuencia.
  • Existe dificultad para abrir o cerrar la boca con normalidad.
  • La mandíbula presenta episodios de bloqueo.
  • Aparece dolor al masticar que dificulta la alimentación.
  • Se producen cambios llamativos en el movimiento mandibular.
  • El dolor se acompaña de molestias en la zona del oído, la cara, la cabeza o el cuello.
  • Los síntomas interfieren con el sueño o con las actividades habituales.
  • Existe una sensación persistente de tensión o sobrecarga en los músculos de la mandíbula.
  • Después de haber realizado medidas iniciales, las molestias continúan.

Especialmente importante es consultar cuando aparece una limitación repentina o importante del movimiento mandibular, un bloqueo o un dolor intenso que no se corresponde con una molestia pasajera.

La finalidad de la consulta no es únicamente confirmar que existe un problema en la ATM, sino identificar qué está ocurriendo y decidir si es necesario realizar pruebas complementarias o derivar al paciente a otro especialista.

 

No todos los chasquidos de la mandíbula requieren el mismo tratamiento

Los sonidos articulares son uno de los motivos que más preocupan a las personas cuando comienzan a prestar atención al funcionamiento de su mandíbula.

Sin embargo, un chasquido o ruido articular no debe interpretarse de manera aislada. Es necesario valorar si existe dolor, limitación funcional, bloqueo, cambios en el movimiento mandibular u otros síntomas asociados.

Por ello, escuchar un ruido al abrir o cerrar la boca no significa automáticamente que sea necesario utilizar una férula, realizar un tratamiento dental o recurrir a una intervención.

La decisión terapéutica debe basarse en el conjunto de signos y síntomas y en la exploración realizada por el profesional.

Esta diferenciación es importante porque uno de los errores más frecuentes consiste en asociar automáticamente cualquier ruido mandibular con una determinada enfermedad o con la necesidad de un tratamiento concreto.

 

El tratamiento de la ATM debe adaptarse a cada paciente

No existe un único tratamiento válido para todos los problemas de articulación temporomandibular.

Una vez realizada la valoración, el objetivo es establecer un plan adaptado al origen y a las características del problema. En función de cada caso pueden contemplarse diferentes estrategias terapéuticas.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • Medidas dirigidas a reducir la sobrecarga del sistema masticatorio.
  • Fisioterapia especializada.
  • Técnicas de control de la tensión muscular.
  • Tratamientos mediante férulas cuando están indicados.
  • Tratamiento farmacológico cuando el profesional lo considera apropiado.
  • Intervenciones sobre determinados factores dentales cuando realmente están relacionados con el problema.
  • Técnicas intervencionistas en pacientes seleccionados.
  • Tratamientos quirúrgicos en situaciones concretas.

La Clínica Dental Miguel Ángel García cuenta con un abordaje multidisciplinar de la disfunción temporomandibular, en el que pueden intervenir diferentes profesionales según las necesidades de cada paciente.

Por tanto, tratar la ATM no significa colocar una férula a todos los pacientes ni realizar el mismo procedimiento en todos los casos.

 

¿Puede ser necesaria una segunda valoración?

Los problemas de dolor orofacial pueden ser complejos y, en determinados pacientes, los síntomas no desaparecen después de una primera intervención.

Cuando el dolor continúa, cambia de características o no existe una explicación suficiente para los síntomas, puede ser conveniente revisar nuevamente el diagnóstico.

Una segunda valoración puede ayudar a comprobar si:

  • El origen del dolor está correctamente identificado.
  • Existen varias estructuras implicadas.
  • Hay factores musculares que están manteniendo las molestias.
  • Es necesario realizar alguna prueba complementaria.
  • El tratamiento utilizado hasta ese momento es adecuado.
  • Es conveniente contar con otro especialista.

Esto resulta especialmente importante en pacientes con dolor mandibular crónico o recurrente, en los que el objetivo debe ser comprender el problema antes de acumular tratamientos diferentes.

 

Errores frecuentes ante el dolor de mandíbula

Cuando aparece dolor en la mandíbula, es habitual intentar solucionarlo por cuenta propia. Algunas medidas pueden proporcionar alivio puntual, pero no sustituyen a una valoración cuando los síntomas son persistentes.

Uno de los principales errores es normalizar el dolor y acostumbrarse a vivir con él porque aparece únicamente en determinados momentos.

Otro error consiste en asumir que el problema procede necesariamente de los dientes. Aunque la boca y la oclusión forman parte del sistema masticatorio, el dolor puede tener componentes articulares, musculares, cervicales o de otras estructuras.

También debe evitarse utilizar dispositivos o tratamientos sin que exista una indicación profesional. En el caso de las férulas, por ejemplo, su diseño y utilización deben responder a las necesidades concretas del paciente. La propia clínica advierte de que no todas las férulas tienen la misma finalidad y que una férula debe seleccionarse de acuerdo con el problema que se pretende tratar.

 

¿Qué puede hacer el paciente mientras espera una valoración?

Cuando existe una molestia mandibular, algunas medidas generales pueden ayudar a evitar una sobrecarga adicional del sistema masticatorio.

Durante un periodo de dolor puede ser recomendable evitar hábitos que obliguen a realizar un esfuerzo mandibular excesivo, como masticar alimentos especialmente duros durante periodos prolongados o mantener la mandíbula sometida a esfuerzos innecesarios.

También puede ser útil prestar atención a los momentos en los que se produce tensión mandibular durante el día. Muchas personas mantienen los músculos de la mandíbula contraídos sin darse cuenta, especialmente durante situaciones de concentración o tensión.

Sin embargo, estas medidas deben entenderse como medidas de apoyo y no como un diagnóstico ni como un tratamiento universal.

Si el dolor continúa, aumenta o se acompaña de limitación funcional, lo adecuado es realizar una valoración profesional.

 

Tratamiento de la ATM en Palencia

Las molestias relacionadas con la articulación temporomandibular pueden afectar considerablemente a la calidad de vida cuando se mantienen en el tiempo. Por ello, ante un dolor de mandíbula persistente, problemas de movimiento, bloqueos o molestias asociadas en la cabeza y el cuello, es recomendable estudiar el problema de manera individualizada.

En la Clínica Dental Miguel Ángel García, en Palencia, se aborda la disfunción temporomandibular y el dolor orofacial mediante una valoración global del paciente. El objetivo es determinar qué factores pueden estar participando en el problema y establecer, cuando sea necesario, un tratamiento coordinado con otros profesionales.

La valoración de la ATM permite diferenciar entre diferentes tipos de problemas y evitar que el tratamiento se base únicamente en el síntoma.

Si tienes dolor de mandíbula, molestias al mover la boca, tensión muscular, problemas relacionados con la articulación temporomandibular o dolor orofacial recurrente, una valoración especializada puede ayudar a determinar cuál es el origen de las molestias y qué opciones existen en tu caso.

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