
En los últimos años, la noción de que el bicarbonato blanquea los dientes ha crecido a medida que más y más personas quieren lucir una sonrisa brillante.
El aspecto y estado general de nuestra sonrisa depende únicamente de cada persona, de la atención que se le dé en el día a día y de las visitas periódicas al odontólogo para cuidar cada detalle.
En esta búsqueda de una sonrisa perfecta, pueden ocurrir pequeños escollos que comprometan por completo la salud bucal. El mito más clásico que ha surgido es si el bicarbonato de sodio blanquea los dientes. Nada más lejos de la verdad.
El bicarbonato de sodio actúa como un ente corrosivo sobre las piezas dentales, destruyendo la película que cubre cada diente para protegerlo.
Algunos profesionales comparan esto con limpiar un cristal con un trapo lleno de arena: dañaríamos el cristal. Sus efectos se vuelven irreversibles con el tiempo, abriendo la puerta a diversos problemas de salud bucal.
Además, el consumo excesivo de bicarbonato de sodio puede dañar las encías, haciéndolas más sensibles y propensas a infecciones. Incluso si una persona utiliza este tratamiento para blanquear los dientes, es posible que la boca sangre y permanezca sensible durante varios días.
Si está buscando una alternativa al blanqueamiento dental, evite el bicarbonato. Es muy abrasivo y, por lo tanto, daña el esmalte dental.
Este elemento está presente en las fórmulas de pasta de dientes, por lo que es importante saber qué está buscando en un dentífrico, es decir, lo que desea tratar o prevenir.
Por ejemplo, el flúor hace que nuestros dientes sean más resistentes a las caries; La clorhexidina es el mejor antiséptico oral para controlar el biofilm bacteriano y el cloruro de estroncio previene la sensibilidad dental, entre otras cosas.
Recomendamos vigilar la composición de su pasta de dientes y comprar una que contenga la menor cantidad de bicarbonato de sodio. De este modo, el uso a largo plazo de este ingrediente no dañará la salud bucal.
Las personas que han estado usando este método de bicarbonato durante mucho tiempo deben consultar a un dentista para una evaluación dental y el tratamiento para obtener resultados óptimos.
Una de las razones por las que el bicarbonato de sodio se ha popularizado como remedio casero para conseguir una sonrisa más blanca es su capacidad para actuar sobre determinadas manchas superficiales. Sin embargo, es importante diferenciar entre eliminar parte de una tinción externa y conseguir un verdadero blanqueamiento dental.
El color de los dientes no depende únicamente de aquello que se encuentra sobre la superficie del esmalte. La tonalidad dental también está relacionada con las estructuras internas del diente y con factores como la edad, determinados hábitos, algunos medicamentos o el propio proceso natural de envejecimiento.
Por este motivo, que una sustancia pueda ayudar a retirar parte de una mancha superficial no significa que pueda cambiar de forma segura el color natural del diente.
En odontología, esta diferencia es fundamental: limpiar una tinción no es lo mismo que blanquear un diente.
El bicarbonato puede tener una función de limpieza cuando se incorpora, en cantidades y formulaciones controladas, a determinados productos de higiene oral. De hecho, algunos dentífricos utilizan bicarbonato de sodio como uno de sus componentes.
El problema aparece cuando se traslada el ingrediente aislado de una pasta dental a un remedio casero y se utiliza directamente sobre los dientes, especialmente de forma frecuente o con una técnica de cepillado agresiva.
Los dentífricos están diseñados como productos formulados para la higiene bucodental y combinan diferentes ingredientes, concentraciones y características físicas. No es equivalente utilizar una pasta dental formulada para el cuidado de los dientes que aplicar bicarbonato doméstico directamente sobre el esmalte.
Por eso, si el objetivo es mejorar el aspecto de la sonrisa, conviene utilizar productos específicamente desarrollados para la higiene y el blanqueamiento dental en lugar de recurrir a mezclas caseras.
El café, el té, el vino y el tabaco pueden contribuir a la aparición de manchas extrínsecas, es decir, aquellas que se encuentran principalmente en la superficie dental. Este tipo de pigmentación puede responder a determinadas medidas de higiene y a procedimientos de limpieza profesional.
Sin embargo, no todas las manchas tienen el mismo origen.
Una tinción superficial puede tener un abordaje completamente diferente a una alteración del color que se encuentra en el interior del diente. Por eso, si una persona observa que sus dientes han adquirido una tonalidad amarillenta, grisácea o más oscura, no siempre significa que necesite simplemente «limpiarlos mejor».
La causa de la alteración del color es la que determina qué tratamiento puede ser eficaz.
En una revisión odontológica se puede valorar si existe acumulación de pigmentos, cálculo dental, cambios en el esmalte, restauraciones antiguas u otro motivo que explique la apariencia de los dientes.
Es una duda muy frecuente.
Unos dientes ligeramente amarillentos no necesariamente indican una mala higiene oral. El color dental natural varía de unas personas a otras y, además, con el paso del tiempo pueden producirse cambios en el esmalte que hacen que la dentina, situada debajo, tenga una mayor influencia visual sobre el color del diente.
Esto explica por qué cepillarse más fuerte no significa conseguir unos dientes más blancos.
La higiene diaria tiene como objetivo fundamental controlar la placa bacteriana y mantener la salud de dientes y encías. El blanqueamiento dental, en cambio, es un tratamiento estético con un objetivo diferente.
Confundir ambas cuestiones puede llevar a aumentar innecesariamente la intensidad o frecuencia del cepillado buscando un resultado que no se puede conseguir mediante la limpieza.
No.
La combinación de bicarbonato con limón es uno de los remedios caseros que más se han difundido para intentar blanquear los dientes. Sin embargo, añadir un ingrediente ácido no convierte el bicarbonato en un tratamiento de blanqueamiento dental seguro.
Los ácidos pueden favorecer la erosión dental cuando existe una exposición frecuente. El esmalte dental puede sufrir procesos de desgaste químico ante determinadas exposiciones ácidas, por lo que utilizar sustancias ácidas sobre los dientes con finalidad estética no es una estrategia recomendable.
Además, el hecho de que después de aplicar un remedio casero los dientes parezcan temporalmente diferentes no demuestra que se haya producido un blanqueamiento dental real.
Los remedios caseros no deben sustituir a un diagnóstico odontológico.
Aunque en ocasiones se utilizan como sinónimos, limpieza y blanqueamiento son procedimientos diferentes.
Una limpieza dental profesional está orientada a eliminar placa, cálculo y determinados depósitos o manchas superficiales que no siempre pueden retirarse correctamente con el cepillado doméstico.
El blanqueamiento dental, por otro lado, busca aclarar el color de los dientes naturales mediante productos y procedimientos específicamente destinados a modificar su tonalidad.
Esta distinción permite entender por qué una persona puede someterse a una limpieza dental y notar una sonrisa más luminosa sin que eso signifique que sus dientes hayan sido blanqueados.
También explica por qué el bicarbonato, incluso cuando puede contribuir a la eliminación de determinadas manchas superficiales en productos formulados para higiene oral, no debe considerarse un sustituto de un tratamiento de blanqueamiento dental.
Cuando una persona desea mejorar el color de sus dientes, lo más recomendable es determinar primero qué está provocando la alteración del color.
Dependiendo de cada caso, las opciones pueden incluir:
Los tratamientos de blanqueamiento dental pueden realizarse en consulta o mediante sistemas indicados por el profesional para utilizar en casa. Entre los agentes empleados en los tratamientos de blanqueamiento se encuentran el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida.
La elección del procedimiento depende del estado de los dientes, las encías, el tipo de tinción y las expectativas de cada paciente.
No necesariamente.
Un aspecto importante antes de realizar un blanqueamiento es saber que el tratamiento actúa sobre los dientes naturales, pero no consigue blanquear de la misma manera las restauraciones dentales.
Empastes, coronas, carillas y otras restauraciones pueden presentar un color determinado. Si se blanquean los dientes naturales sin tener en cuenta estas restauraciones, podría aparecer una diferencia de tonalidad entre unas piezas y otras.
Por este motivo, antes de realizar un tratamiento estético es conveniente estudiar la situación completa de la boca y valorar si existen restauraciones visibles que puedan condicionar el resultado.
La Asociación Dental Americana señala precisamente que los procedimientos de blanqueamiento pueden actuar sobre los dientes naturales, pero no blanquean las restauraciones del mismo modo.
La sensibilidad dental es uno de los efectos secundarios que pueden aparecer durante determinados tratamientos de blanqueamiento.
Generalmente se trata de una sensibilidad temporal, aunque la intensidad puede variar dependiendo de la persona, el producto empleado y las características del tratamiento. También puede producirse irritación de las encías en algunos casos.
Esto es otro motivo por el que no resulta recomendable improvisar tratamientos caseros.
Un procedimiento de blanqueamiento correctamente indicado permite al profesional valorar previamente la salud bucodental y establecer las condiciones adecuadas para realizar el tratamiento.
Si ya existe sensibilidad dental, caries, problemas en las encías u otras alteraciones, es especialmente importante realizar una valoración antes de iniciar un tratamiento estético.
Una forma sencilla de orientarse es observar qué tipo de cambio se ha producido.
Si la preocupación principal son depósitos, sarro o manchas externas relacionadas con determinados hábitos, puede ser necesario valorar una limpieza dental profesional.
Si, por el contrario, los dientes están sanos pero se desea aclarar su tonalidad, puede estudiarse la posibilidad de realizar un blanqueamiento dental.
Y si el cambio de color afecta a un único diente, ha aparecido de forma repentina o existe dolor, sensibilidad u otros síntomas, antes de pensar en un tratamiento estético es fundamental averiguar cuál es la causa.
Por tanto, no existe un único método válido para todas las personas. El tratamiento adecuado depende del origen de la alteración del color y del estado de la boca.
Si has utilizado bicarbonato u otros remedios caseros durante un periodo prolongado y notas sensibilidad, molestias en las encías, cambios en la superficie de los dientes o alteraciones en el color, es aconsejable realizar una revisión.
También es recomendable acudir al dentista si:
La valoración profesional permite diferenciar entre una simple tinción superficial y otros cambios que necesitan un tratamiento diferente.
No recomendamos utilizar bicarbonato directamente sobre los dientes como método casero de blanqueamiento.
Aunque el bicarbonato puede aparecer como ingrediente en determinados productos de higiene dental, esto no significa que utilizarlo de forma aislada proporcione los mismos beneficios ni que sea la mejor opción para conseguir una sonrisa más blanca.
Si quieres mejorar el color de tus dientes, lo más seguro es identificar primero el origen de las manchas y valorar las opciones disponibles con un profesional. Los productos y tratamientos destinados específicamente al blanqueamiento dental se someten a criterios de seguridad y eficacia que no pueden extrapolarse a cualquier remedio casero.
En definitiva, una sonrisa más blanca no debería conseguirse a costa de la salud del esmalte y las encías. El objetivo debe ser encontrar un tratamiento eficaz, seguro y adaptado a las características de cada paciente.
Si estás pensando en blanquear tus dientes, en la Clínica Dental Miguel Ángel García, en Palencia, podemos valorar el estado de tu sonrisa y orientarte sobre el tratamiento más adecuado para conseguir un resultado natural y acorde con tus necesidades.
Antes de realizar un blanqueamiento dental es importante comprobar que dientes y encías se encuentran en condiciones adecuadas y determinar qué tipo de alteración del color existe.
De esta manera, podemos evitar soluciones caseras poco apropiadas y plantear un tratamiento de blanqueamiento dental basado en criterios odontológicos.
Si quieres saber si el blanqueamiento dental es adecuado para ti, solicita una valoración en nuestra clínica dental de Palencia.
Si desea blanquear sus dientes, en nuestra clínica lo realizan exclusivamente profesionales especialistas en blanqueamiento dental utilizando los métodos más innovadores y materiales modernos.