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Chica poniéndose una férula dental

En otras ocasiones os hemos hablado tanto del bruxismo como de las férulas dentales que ayudan a que éste pueda llevarse mejor, pero hoy, desde Clínica Dental Miguel Ángel García Pérez queremos centrarnos en un aspecto concreto y que tiene que ver, precisamente, con las férulas dentales: ¿qué inconvenientes presentan?

¿Qué es la férula dental?

No es la primera vez que os hacemos esta pregunta, pero para aquellos que aún no lo tengan del todo claro, no viene mal hacer un pequeño recordatorio.

Las férulas dentales, como comentábamos anteriormente, se utilizan para paliar los efectos del bruxismo. En concreto, estas férulas podrían considerarse como unas placas de plástico de color transparente que tienen un grosor aproximado de 2 a 3 milímetros y que se colocan en una de las arcadas para evitar que nuestros dientes se dañen cuando los rechinamos o los apretamos de forma inconsciente.

¿Cómo actúa la férula dental?

Rechinar o apretar los dientes sin darnos cuenta es lo que se denomina bruxismo, dándose con mayor frecuencia durante las horas de sueño y pudiendo llegar a provocar dolor de mandíbula, de cabeza e incluso también puede ocasionarlo en la parte posterior del cuello.

Siendo esto así, es importante hallar un método que reduzca dichos dolores, por lo que se recurre entonces a las férulas dentales. Éstas actuarán como un amortiguador entre la fuerza que hace el contacto de los dientes, por lo que se evita que se rocen unos con otros y, al mismo tiempo, que estén protegidos del desgaste.

De igual forma, las férulas dentales también ayudan a que se disminuyan las fuerzas oclusales y a que se pueda evitar la sobrecarga muscular, lo que hace que se relaje la articulación temporomandibular.

Inconvenientes de la férula dental

Aunque no hay lugar a dudas de que las férulas dentales son una gran ayuda, lo cierto es que presentan ciertos inconvenientes, como que los resultados que se consiguen con ellas no son a largo plazo. Es cierto que se consigue reducir el rechinar de dientes debido a que estos se encuentran protegidos por la férula, pero puede volver a ocurrir en el momento en el que deje de usarse la férula.

Otro de sus inconvenientes es que cabe la posibilidad de sufrir infecciones y caries dental en caso de que utilicen la férula dental durante mucho tiempo. La razón de esto es que pueden quedar restos de comida o bacterias entre los dientes y, cuando se lleva puesta la férula, la saliva no puede eliminarlas, por lo que aumenta la probabilidad de tener caries o infección.

También podría ocurrir que la férula, de tanto usarse, acabase desgastada. Si esto ocurre habría que sustituirla por una nueva ya que no hacerlo y seguir usando esa podría suponer que el problema se viera agravado.

Además de esto, también destacamos que usar las férulas podría provocar dolor y sensibilidad en los dientes, aunque es algo que sólo se da durante los primeros días en los que se usa, y también que se produjese una irritación en los tejidos de las encías y en la boca.

No obstante, la férula dental es muy usada a día de hoy y sus efectos beneficiosos se notan en poco tiempo, por lo que es recomendable usarla siempre y cuando se haga de forma correcta y tal y como indiquen los especialistas.

Las férulas dentales no sólo tienen que adaptarse a los dientes, sino que deben estar perfectamente ajustadas para que hagan su función correctamente, y además debemos tener en cuenta que no todos los problemas de síndrome de la ATM, desgaste dental o dolor orofacial son tratables con estas férulas, por lo que usarlas puede empeorar la situación.

Por otra parte, algunas al estar fabricadas con materiales no apropiados, favorecen ese apretamiento dental que se pretende evitar.

Para que la ortodoncia invisible funcione de forma exitosa y bajo los tiempos estipulados, es necesario que se use por, al menos, 22 horas al día. Esto deja un corto periodo de tiempo para comer, beber y realizar tu rutina de limpieza dental.

Está contraindicado totalmente ingerir comidas y bebidas que no sean agua mientras usas la férula. Para comer y tomar debes siempre retirar la ortodoncia invisible, lo cual puede resultar molesto si se hace varias veces al día.

Al tratarse de una ortodoncia removible, se corre el riesgo de dejarla olvidada en algún lugar y perder las férulas. Usar ortodoncia invisible requiere de mucha responsabilidad de parte del paciente.

Si padeces de bruxismo, puedes deformar las férulas comprometiendo su forma y por ende el éxito del tratamiento.

La ortodoncia invisible consta de un precio más elevado que la ortodoncia tradicional con brackets, esto se debe a que cada férula es diseñada a la medida y personalizada para cada paciente.

Existen algunos tipos de maloclusión que contraindican el uso de la ortodoncia invisible y solo es posible usar ortodoncia con brackets, sin embargo, existen tratamientos que, si bien requieren de alambres, son un poco más discretos que los tradicionales, como es el caso de los brackets de zafiro. Consulta con tu dentista cuál es la mejor opción para ti.

Los resultados de la férula de descarga no son a largo plazo. La férula de descarga podría no evitar el rechinar de los dientes ya que podrá proteger a los dientes durante el tiempo que se esté utilizando, pero el problema va a volver cuando la férula ya no se esté utilizando. Con las férulas de descarga, por tanto, no se obtienen resultados a largo plazo.
Por otro lado, en caso de que una férula de descarga no funcione en un paciente, puede suponer una pérdida de tiempo y dinero para el paciente al no observar resultados a largo plazo. Además, la utilización constante de la férula puede llegar a provocar irritación en los tejidos de las encías y en la boca.

Cabe destacar que las presuntas férulas para el tratamiento del bruxismo que se venden en algunas farmacias no solo no son eficaces, sino que incluso pueden ser contraproducentes.

La Sociedad Española de Ortodoncia ya expresó anteriormente su preocupación por la venta de presuntas férulas contra el bruxismo a través de internet a raíz de la comercialización en farmacias de unas férulas que se publicitan asegurando que no necesitan de un especialista para su personalización porque, supuestamente, se pueden adaptar en casa con ayuda de agua caliente. Por ello, desde nuestra clínica también recordamos que una férula de descarga siempre ha de estar recomendada, diseñada siguiendo las indicaciones de un ortodoncista u odontólogo, ajustada después del diseño, y posteriormente revisada por este mismo profesional. No se trata únicamente de que se adapte a la dentadura del paciente, sino que un ortodoncista irá haciendo ajustes encaminados a que el cóndilo de la mandíbula esté bien posicionado (debe estar lo más atrás y arriba posible dentro de la articulación) y que existan contactos equilibrados correctamente al morder con la férula para que esta continúe realizando su función correctamente. Esos ajustes progresivos se hacen para que el cóndilo acabe en el sitio que tiene que estar, para evitar las molestias que generan por el desplazamiento que suele darse en el cóndilo mandibular en los bruxistas y para mantener relajada la musculatura de la cara y del cuello.

La SEDO también advirtió que en ningún caso deben usarse férulas de descarga que no hayan sido prescritas por un dentista u ortodoncista, y ajustadas a la anatomía del paciente atendiendo a las indicaciones pautadas por el especialista. Es el odontólogo u ortodoncista el único que debe realizar un diagnóstico correcto, nunca el propio paciente que se auto diagnostica, ni cualquier otro profesional. En el tratamiento de los síntomas del bruxismo no siempre son necesarias las férulas de descarga y hay pacientes que no pueden llevarlas, por lo que solo un ortodoncista u odontólogo puede prescribir su uso.

Actualmente existen alternativas eficaces y contrastadas científicamente para el tratamiento del bruxismo además de la férula de descarga. Se trata del tratamiento de bruxismo con Botox en los músculos maseteros. La neurotoxina botulínica tipo A, puede convertirse en una herramienta importante en la terapia del bruxismo. El tratamiento consiste en la infiltración de toxina botulínica, con una aguja muy fina, en los músculos masticadores que estén afectados, lo que va a provocar una relajación de estos músculos. Se trata de un procedimiento ambulatorio que no requiere anestesia, no es doloroso y su efecto es inmediato.

Si tienes interés o necesitas un tratamiento con férula de descarga, puedes ponerte en contacto con Clínica Dental Miguel Ángel García y nuestros profesionales valorarán tu caso para ofrecerte un plan de tratamiento.